César Lemus

La vida es más sencilla de lo que parece

Mi hijo tiene una talento, se queda dormido en cuestión de minutos por no decir, de segundos.

Cuándo tenía al rededor de 3 o 4 años le pregunté como lo hacía, su respuesta la entendí hasta varios años después, cuándo realmente le puse atención.

Me dijo:

Es fácil papi, solo cerrás los ojos, esperas un ratito y ya.

Eso, nada más, 2 pasos. Cerrar los ojos y esperar.

Lo que yo no vi en su momento, es que estamos llenos de preocupaciones, proyectos, peleas internas, líos de trabajo, pendientes que resolver, deudas por pagar, enfermedades por tratar y un largo etc.

Vamos acarreando ruido mental, basura psicológica.

Todo eso que llevamos no nos permite ver lo básico, lo que si importa, la ruta correcta.

El procedimiento para dormir de mi hijo era específico, claro, pero no fui capaz de verlo.

Ahora lo veo claro y es hermoso.

Hay que apagar el ruido para escuchar lo importante.

Los ruidos de cada uno son diferentes, algunos son más difíciles de ignorar que otros.

Pero para mitigar esos ruidos todos tenemos que dejar de apuntar hacia ellos y apuntar hacia lo que si queremos.

Cerrar los ojos y esperar, nada más.

La vida es más sencilla de lo que parece, cuando te enfocas en lo que te tienes que enfocar.

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